Max y sus tácticas de defensa

A sus escasos 18 años, el joven holandés se ha convertido en la próxima gran promesa de la Fórmula Uno, consolidando su potencial con una victoria en España y varios podios a la par de lograr, junto con Daniel Ricciardo, que Red Bull Racing se coloque como la principal amenaza de Mercedes al superar a Ferrari en rendimiento. Pero el hijo del exF1 Jos Verstappen también se ha visto inmiscuido en varios incidentes dentro de la pista que ponen en entredicho su madurez. Ello me recuerda a Keselowski en 2009.

Si no recuerdan, entre abril de 2009 y julio de 2010, Brad Keselowski irrumpió en la categoría mayor de NASCAR en 2008 mientras que en 2009 logró asiento para la mitad de la temporada. Ganó en Talladega y aseguró un asiento con Penske para 2010, sin embargo, en esas pocas carreras, Keselowski logró que varios de sus compañeros de profesión se enojaran con él por diversos accidentes, especialmente el de Edwards en Talladega (su primera victoria) que fue espectacular y por el cual Carl se vengó en 2010 en Atlanta y en San Luis (en la serie menor de NASCAR). El serial de EUA sancionó a ambos pilotos y se acabó el problema.

En aquel entonces, los pilotos se quejaban de la agresividad de Brad y hasta que uno lo puso en su lugar fue que se dieron cuenta de que había llegado demasiado lejos. Fue la forma de decirle a Brad que era demasiado y al resto que ya no era necesario tomar acción propia. Misma similitud encuentro en los reciente eventos entre Verstappen y Raikkonen, que no han llegado a más en gran medida porque Kimi no lo ha permitido y ha actuado con cabeza fría (quizá bajo el entendido de que sabe tiene la razón) pero si es Vettel el involucrado, o Ricciardo, o Hamilton y Rosberg peleando por un campeonato, quizá no haya tanta cabeza fría y terminemos, como auguraba Kimi, con un accidente. En ese sentido, la FIA debería intervenir ya antes de que Kimi o alguien decida que no van a tolerar las tácticas de Max ante el cruzamiento de brazos de la organización.

No se trata de calmar a Max en todo, sino sólo en aquello que desde hace mucho tiempo fue decidido como ilegal y antideportivo en la F1. Sus defensas cruzando pista y cambiando de línea están fuera de lugar y un accidente a esas velocidades podría resultar fatal. Max tiene que aprender que no siempre es el más rápido y no todas las formas de defensa son permitidas, quizá algo que habría aprendido con más años en series menores y no detrás de un simulador donde no hay daños reales.

© CAJR /2016

 

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