Punto cumbre

¿Habrá sido el accidente en la última vuelta del GP de Austria el punto cumbre de la batalla entre los pilotos de Mercedes, Lewis Hamilton y Nico Rosberg? Nadie lo sabe porque simplemente no sabemos qué pasará en Silverstone y el resto de 2016, pero queda claro que Nico está teniendo problemas en aceptar a Lewis cuando el británico es más veloz y viceversa. Rosberg ya no se deja intimidar por Hamilton, pero lo del Red Bull Ring fue simplemente inexplicable y absurdo pues en vez de perder siete unidades contra el inglés, el teutón perdió 13 puntos que podrían ser la diferencia al final del año, además de generar mayores cuestionamientos sobre su movimiento en Cataluña y exponer al máximo la batalla que se vive al interior del equipo alemán.

Lo ocurrido en la vuelta 71 del GP austríaco tiene ya varios años cocinándose. Era natural desde que en la parrilla existían dos autos para ganar el campeonato y ambos llevaban el logo de las flechas plateadas como equipo. Ante la posibilidad de un título, no hay amistad que valga y tras dos títulos de Hamilton, es natural que Rosberg se encuentre desesperado por no dejar escapar la que podría ser su última oportunidad de alzarse como campeón. No sabemos quién aprovechará mejor las reglas 2017 y es imperante para el teutón demostrar que tiene madera de campeón en la tercera oportunidad frente a Hamilton.

Tras dos años y lo ocurrido en este 2016, con incidentes en varias carreras (notablemente el de España), teorías de la conspiración, errores de ambos pilotos, Rosberg y Hamilton se vieron inmiscuidos en lo que podría haber sido el punto cumbre de su batalla pues lo último que quiere cualquier equipo son accidentes entre sus pilotos y estoy seguro que así serán las órdenes que Wolff instruya a partir de Silverstone.

Una cosa es dejar pelear a los pilotos y otra es que la competencia nuble su criterio y pongan en riesgo los resultados del equipo así como la percepción de que todo está bajo control en la casa alemana. Con dos accidentes fuertes en las últimas cinco carreras, las medidas de Toto Wolff y compañía no tardarán en ocurrir y, por ende, la rivalidad seguirá pero sin roces como hasta ahora hemos visto porque si algo quedó claro después del accidente en Spielberg es que no se tolerarán accidentes absurdos entre Hamilton y Rosberg.

 

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