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Puntos que saben a champaña

 

Después de años de espera terminó la carrera de orgullo más importante de la Fórmula Uno actual. El ganador es Marussia quien superó, sin duda alguna, y de una vez por todas, a Caterham en la pelea por obtener los primeros puntos de unos de los denominados “equipos nuevos” que iniciaron su travesía en la F1 en 2010 junto con el ya desaparecido Hispania Racing Team. No importa que hayan empezado como Virgin Racing y Lotus Racing, respectivamente, sino que tras cuatro años de sinsabores y cuestionamientos sobre su real pertenencia en las pistas de la máxima categoría del automovilismo, el 2014 se presentaba como el mediano plazo de ambos proyectos y una oportunidad de aprovechar las nuevas reglas para comenzar a atacar a los equipos chicos de la parrilla porque, hay que ser sinceros, Marussia y Caterham no llegaban ni a los equipos pequeños de la categoría.

 

Si bien la asociación de Marussia con Virgin fue paulatinamente desapareciendo la presencia original de los fundadores del equipo, para fines prácticos se trata de la misma escudería que en 2010 debutó con la tecnología como su principal arma y las computadoras tomando el papel del túnel de viento[1]. La misma escudería que estaba más cercana a Hispania Racing Team que al entonces Lotus Racing y que aguantó estoicamente las decepciones y la falta de un mejor motor que el Cosworth destinado a desaparecer de la categoría en 2014. En cada avance veían una pequeña victoria hacia su primer objetivo: terminar carreras de manera constante y, de ser posible, sumar puntos.

 

En 2013 tomaron la decisión de contratar a Max Chilton y a Jules Bianchi, situación que les cambió la fortuna radicalmente. Chilton se convirtió en el primer novato que termina clasificado todas las carreras en su debut, situación que no ha cambiado después de seis grandes premios de la temporada 2014. Por su parte, Bianchi llegó después que Luis Razia no consiguiera el dinero suficiente para correr, pero con mucho talento como lo demostró tras haber sido parte de la Academia de Pilotos de Ferrari y probar para Force India durante 2011. Dos pilotos jóvenes, pero con futuro y que lograron generar una lucha con Caterham que hasta ese momento no habían logrado establecer desde la incursión de ambos en la categoría.

 

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Con Max representando la constancia y Jules el talento, Marussia llegó a 2014 con un motor Ferrari en el auto y la esperanza de dar más pasos hacia la dirección correcta en la escalera de la Fórmula Uno. Las calles de Montecarlo fueron el escenario para ello y Jules Bianchi el encargado de realizar la primera anotación para la cuenta histórica del equipo ruso. Años de esfuerzo validados en 78 giros con una gran actuación del francés y algo de suerte con los abandonos de los contrincantes.

 

Puede ser el inicio de un nuevo equipo pequeño o puede ser el clímax de otro equipo de la Fórmula Uno, pero lo que sí representa este noveno puesto es la entrada a la lista de equipos que han logrado puntuar en la F1 y poder pensar en obtener mayores ingresos para el siguiente año si Sauber sigue sumido en su aletargamiento.

 

Pero también representan un premio a un talentoso piloto que no ha podido afianzarse en un equipo de media tabla y para quien dos puntos podría traducirse en un asiento competitivo el siguiente año. Las miradas están sobre él por lo que ha hecho en la pista y podría ser el inicio de varias actuaciones (no necesariamente este año) en las que Jules pelee por puntos en busca de hacerse un nombre en la máxima categoría.

 

Sin duda, puntos que saben a champaña para Marussia y Bianchi.

 

© CAJR / 2014

 

[1] Una discusión muy interesante sobre si los cambios de nombre representan cambios de equipo la pueden encontrar en las Opiniones Gemelas “¿Cambio de Nombre = Cambio de Equipo?”, FASTmag, Abril 2012.